dilluns, de gener 14, 2013

Memoradum de la ASVDH


ASOCIACIÓN SAHARAUI DE VÍCTIMAS DE VIOLACIONES GRAVES DE DERECHOS HUMANOS

Cometidas por el estado marroquí 
(ASVDH) El Aaiún.

Memorandum dirigido a:
Todas las asociaciones de derechos humanos y sus componentes.
El Consejo Nacional para los Derechos Humanos de Marruecos.

Re: estrategias oficiales, las víctimas del pasado y la realidad de los derechos humanos en el Sahara Occidental.


Introducción:

Para que la tragedia no se repitiera de nuevo, y para romper el muro de silencio, la Comite de antiguos desaparecidos saharauis, que posteriormente fueron puestos en libertad, fue fundada en 1994. Más tarde, el Comite amplió sus funciones en 1998, bajo el nombre de: “Plataforma de saharauis víctimas de desapariciones forzadas y de detenciones arbitrarias”. A raíz de ello, se creó en 2002 un comité preparatorio para establecer una asociación que se centrase en las víctimas, a pesar del acoso y de las prohibiciones que llevaba consigo este activismo de derechos humanos. La lucha por la existencia continuaba y así nació la “Asociación Saharaui de Víctimas de Graves Violaciones de Derechos Humanos cometidas por el Estado Marroquí” que, el 7 de mayo de 2005, dió una conferencia general para proclamar su fundación, bajo el título: “No hay justicia sin verdad, no hay reconciliación sin una solución global”. Y esto surgió como respuesta a todas las maquinaciones llevadas a cabo para enterrar la verdad y pasar las páginas del pasado sin leerlas.

La asociación saharaui, cuya legitimidad proviene de las víctimas, no ha escatimado esfuerzos en difundir el sufrimiento de las víctimas y de sus familias, en orientarlas y ayudarles a recuperar sus derechos inherentes a sus demandas garantizadas por todas las leyes. Todo este esfuerzo chocó con la arrogancia y el rechazo de las autoridades marroquíes, que han estado poniendo toda clase de obstáculos para evitar que esta asociación saharaui cumpliese con su cometido, ello a pesar del veredicto del tribunal administrativo a favor de la legitimidad del derecho a fundar la asociación. Esta exclusión sólo puede entenderse como la evidencia de una intención deliberada de empañar la verdad.

Evaluación:

Basándonos en los principios y exigencias de la ley humanitaria internacional, y de los criterios internacionales derivados de las experiencias de comités de la verdad en el mundo adoptados como referencia base, buscamos tener éxito en nuestras legítimas demandas como víctimas, y responder a las aspiraciones como sociedad con plenos derechos. Somos conscientes de que cualquier tratamiento de este pasado doloroso no será efectivo sin la existencia de los principios básicos de justicia para rehabilitar a las víctimas del crimen y del abuso, y de la adopción de acuerdos sobre derechos humanos que actúen como una referencia esencial en la determinación de la lista de violaciones y de las medidas a tomar para eliminar los efectos negativos y corregir los efectos de las tácticas represivas. Una vez esto conseguido, trabajaríamos para mantener el respeto a los derechos individuales y colectivos en un intento de evitar en el presente la repetición de las prácticas pasadas. En nuestra perspectiva de eliminar obstáculos para lograr nuestras demandas, que respondieran a las aspiraciones de las víctimas saharauis, en consonancia con los movimientos de derechos humanos y con la comunidad internacional, y para contribuir a crear un espacio para el diálogo, enviamos nuestros memorándums expresando nuestro punto de vista sobre cómo abordar los abusos pasados -a pesar de nuestras reservas sobre estos enfoques unilaterales- y nuestras recomendaciones, a saber:

Evaluación:

Primer memo, de 11.13.2000, dirigido al presidente del Consejo de Arbitraje para compensación.
Segundo memo, de 5.5.2004, dirigido al Presidente de la Comisión de Justicia y Reconciliación.
Siempre hemos demostrado nuestra buena disposición a entablar un diálogo serio para que fueran tomadas en consideración nuestras sugerencias y nuestros puntos de vista como víctimas sobre cómo pasar página del doloroso pasado y de sus insoportables consecuencias. Todo ello ha sido en vano ya que no hemos visto hasta la fecha ningún deseo de diálogo ya fuera por parte del Consejo de Arbitraje o de la Comisión de Justicia y Reconciliación. Todos manipularon para imponer un hecho consumado a las víctimas y a las personas con derecho a reclamar.

En consecuencia, procedimos, a través de nuestra asociación, como víctimas de violaciones en masa de derechos humanos ligadas al conflicto político y militar en el Sahara Occidental desde el 31 de Octubre de 1975 y cometidas por el Estado Marroqui. En este memorándum, que es el tercero en el mismo estilo, buscamos seguir esta pista, reclamar nuestras legítimas demandas y recordatorios, y evaluar la realidad de estas estrategias y el impacto de sus medidas en las víctimas, por un lado, y sobre la realidad de los derechos humanos en el Sahara Occidental, por otro. Lo que se pretende es contribuir a la detección de algunas inexactitudes en las declaraciones emitidas por el estado marroquí que dice haber hecho justicia a este antiguo contencioso. También esperamos contribuir al desarrollo de la cultura de derechos humanos para una solución justa y equitativa al tema de las violaciones en masa de los derechos humanos que tuvieron lugar en el Sahara Occidental, si es que de verdad existía un deseo de reconsiderar las estrategias que se presentaron y que probaban ser desleales para con este tema concreto.

Estrategias oficiales:

Como resultado de las presiones de las organizaciones de derechos humanos y de la comunidad internacional y debido a los sacrificios y la lucha de las víctimas y de sus familias para exigir sus derechos, el estado marroquí creó en 1999 el Consejo de Arbitraje en un intento de compensar a las víctimas de desapariciones forzadas y de detenciones arbitrarias. Anunció, en 2004, la creación de la Comisión de Justicia y Reconciliación, como una forma de reconciliación con este pasado doloroso que son las violaciones de derechos humanos. Esto se hizo para librarse de este pesado legado que se ha convertido en un obstáculo en su relación con la comunidad internacional.

Hemos de hacer las siguientes observaciones:
La creación de este tipo de comités es bienvenida si hay deseo de ir en la dirección en que el respeto de los derechos humanos a través de la justicia transicional sea garantizado. De hecho esta es la fórmula en la que se basan la mayoria de los comités de la verdad en el mundo.

En el contexto marroquí, y en particular en el Sahara Occidental, no podemos hablar de justicia transicional a menos que haya una neutralización de las razones y las causas que llevaron a estas violaciones de los derechos humanos. Hablar del respeto de los derechos humanos y de las libertades civiles es una declaración falsa cuando el ritmo de represión, tortura y otras formas de abuso, cuando la invención de cargos y las sentencias injustas siguen teniendo lugar.

Las estrategias adoptadas por el estado marroquí no proporcionan una mínima respuesta a las justas y legítimas demandas de las víctimas, debido a la ambigüedad y confusión omnipresentes. Ello conlleva contradicciones y expresiones que no permiten dar con ninguna forma de negociación justa ni de mantener sugerencias concretas. Hay que añadir, además, que estas estrategias ignoran el crimen y sus perpetradores mientras que criminalizan a las víctimas cuyos derechos no son respetados. El fracaso de las estrategias anteriores justifica la existencia de las siguientes. Sin embargo no difieren en la consideración del principio de responsabilidad, cuyo concepto es esencial en los talleres donde se trata el tema de las graves violaciones de derechos humanos.

Estas estrategias no cumplen con los principios fundamentales de justicia hacia las víctimas en masa, ni con las decisiones y recomendaciones emitidas por la Comisión Internacional de Derechos Humanos y otras conocidas organizaciones de derechos humanos que, entre otras, llegan a las siguientes conclusiones: aportar la verdad y acceso a la evidencia para buscar justicia y compensación. Esto por supuesto, supone la inclusión de la restitución, rehabilitación y reintegración y tratamiento… etc, a satisfacción de las víctimas y de las personas con derechos. Obviamente hay una ausencia total de cualquier tipo de análisis en las dos estrategias en cuanto a la naturaleza de los acontecimientos en el Sahara Occidental que dieron por resultado estas dramáticas infamias. También ignoraron el estatus legal del territorio y la explicación real de la naturaleza del conflicto. No se consideraron ninguno de los crímenes cometidos por el estado marroquí, como las matanzas en masa, entierro de civiles vivos en fosas comunes, tirar a personas de un avión, bombardeo de campos de refugiados con armas prohibidas internacionalmente como bombas de napalm y de fósforo blanco. No hablan del éxodo en masa de los saharauis a campos de refugiados ni del sufrimiento infligido a mujeres, niños y ancianos. Tampoco se hace mención a crímenes como quemar tiendas, envenenar y bombardear pozos, exterminar los víveres, la deportación forzada a las afueras de la ciudad y la eliminación de formas de vida practicadas y queridas por los saharauis.

1. Comite de arbitraje.

Esta estrategia se basa en la reducción de la consideración de violaciones en masa de los derechos humanos a las desapariciones forzadas y las detenciones arbitrarias, sin especificar los conceptos precisos o sin especificar las categorías que les corresponden. Esto impresionó a las víctimas y a sus familias así como a los activistas de derechos humanos. Y esto es así por las consideraciones siguientes:

.  No revelaron con concreción el destino de los desaparecidos de una manera convincente, y la búsqueda en este aspecto específico fue cancelada, y con ello la exclusión inexplicada de cientos de casos de saharauis desaparecidos cuyo destino sigue siendo un misterio a día de hoy.

- Esta estrategia consideró a las víctimas como criminales que eran una amenaza para la seguridad marroquí, mientras que recomendaba amnistía para los torturadores y para los involucrados en estas violaciones, y también amnistía para las víctimas. Las leyes internacionales no permiten ninguna amnistía contra los perpetradores de crímenes contra la humanidad. La amnistía a las víctimas que ni siquiera han sido juzgadas ni condenadas no está justificada en la ley.

 La compensación de las víctimas de desapariciones forzadas y detenciones arbitrarias mediante la creación de un Consejo de Arbitraje a cargo del procedimiento de compensación del que posteriormente se demostró la falta de respeto por las bases del arbitraje, y la independencia y la transparencia consensuados, que ha sido quebrantado de la siguiente manera:

Consenso: se impuso un certificado firmado que aceptaba los resultados de dicho arbitraje sin previo consenso y sin tomar en consideración la situación extrema que soportaban las víctimas. El salvoconducto de estas firmas era requerido para reabrir los casos de las víctimas, o para tratar los casos, o para darles una compensación adelantada para solucionar problemas urgentes.

Independencia: algunos de los miembros de estos comités son representantes de instituciones involucradas en estas violaciones, como el Ministerio del Interior, en virtud de su responsabilidad en los secuestros y su supervisión de varios centros secretos de detención. También el Ministro de Justicia, responsable de no llevar ante la justicia a los autores de estos crímenes.

Transparencia: políticas de ocultación fueron adoptadas en este asunto. Además se da el hecho de que adoptaron una política de doble rasero cuando se trataba de victimas saharauis. Además la comisión no tomó en consideración las declaraciones de las víctimas. Aparentemente, hubo un monopolio total a la hora de estimar la extensión del daño y de decidir la compensación que éste acarreaba mientras se impedía a las víctimas debatir o discutir tales decisiones.

 Sinopsis :

En lugar del escaso dinero que este Comité gastó para aliviar el sufrimiento de las víctimas, hubiera sido mejor aliviar el sufrimiento de las víctimas y de la gente con derechos, pero lo que originió fue un sentimiento profundo de injusticia, desigualdad y discriminación de todos nosotros en tanto que víctimas saharauis que siguen padeciendo la política de doble rasero, y no son tratados sobre una base de igualdad en comparación con otras víctimas de Marruecos. Por razones políticas, las víctimas saharauis padecieron largos períodos de encarcelamiento en los centros secretos de detención marroquíes. La víctimas saharauis sufrieron mucho más que otras víctimas marroquíes, y, sin embargo, recibieron la mitad de la compensación que les era debida. Los familiares de las víctimas marroquíes también fueron compensados, y ello incluía al padre, la madre, hermanas y hermanos, esposa e hijos, y víctimas indirectas; mientras que las familias de los saharauis no tuvieron la oportunidad de disfrutar los mismos criterios aplicados en todas partes. Amnistía Internacional ya denunció esta diferenciación en su informe a la Comisión Internacional de Derechos Humanos en noviembre de 2003, cuando resaltaba la injusticia soportada por las víctimas saharauis, y exigía la creación de un mecanismo de recursos para reconsideración de estas decisiones injustas.

2. Instancia de Equidad y Reconciliación:

La Instancia de Equidad y Reconciliación, en tanto que intento oficial de encarar las pasadas grandes violaciones de derechos humanos en Marruecos, no cumple los criterios de derechos humanos establecidos en otras experiencias Internacionales en comisiones de la verdad en el mundo. Esta falta de cumplimiento con los criterios internacionales radica, por ejemplo, en :

- La falta de cualquier tipo de justicia transicional como elemento más importante y esencial para proporcionar un ambiente natural para la creación de este tipo de comisiones.
- La limitación de su competencia a las desapariciones forzosas y detenciones arbitrarias, ignorando todas las demás graves violaciones de derechos humanos.
- La instancia no consistió la discusión de responsabilidades individuales en los crímenes contra la humanidad cometidos, argumentando que ello podría suponer una incitación a la sedición, al odio y a la venganza, a pesar de que todos los pactos internacionales rechazan cualquier tipo de amnistía a favor de los culpables de semejantes crímenes cuyo juicio suele formar parte de la justicia que se debe a las víctimas. Este tipo de comisiones de la justicia deberían normalmente proveer evidencias por la vía de la exposición de la verdad sobre lo que ocurrió, facilitar el acceso a la justicia y combatir el fenómeno de la impunidad, como medio de poner fin a la comisión de semejantes violaciones en el futuro.
. La comisión no fue imparcial ni independiente.
. La comisión no permitió el retorno de los restos de las víctimas que murieron en las prisiones secretas ni permitió a los padres recuperar sus cuerpos tras una autopsia que hubiera determinado sus identidades.
A pesar de todos estos defectos, y en la esperanza de que la Comisión de Equidad y Reconciliación tomaría las medidas necesarias para enmendar los efectos de las pasadas injusticias, presentamos una lista de peticiones que se exponen a continuación :

Demandas básicas:
- Revelación de la verdad:

La revelación de la verdad, que es la verdadera esencia de cualquier posible solución sobre la base de criterios internacionalmente aceptados, requiere:
- Identificar las circunstancias de las violaciones y todas las causas relacionadas, de una manera objetiva.
- Determinar las responsabilidades y toda la verdad saber la tragedia padecida por las víctimas.
- Revelar el destino de los desaparecidos sin explicación, y soltar a aquellos que permanezcan con vida, y publicación de la lista de los fallecidos.
- Confirmar la identidad de los fallecidos mediante autopsias realizadas por especialistas independientes y fiables, en presencia de las familias de las víctimas.
- Permitir a las familias de las víctimas realizar una segunda autopsia si lo consideran necesario.
- Entregar los restos de las víctimas fallecidas a sus familias y darles la posibilidad de transferir los cadáveres a cementerios cercanos a su residencia, además de reconocer oficialmente, en certificados oficiales, las causas y lugares de la muerte.
- Llevar a cabo investigaciones en profundidad, objetivas y completas, sobre todos los casos y las reclamaciones relacionadas.
Organizar audiencias de todos los testigos cuyos testimonios puedan ser útiles para alcanzar la verdad, asegurándoles las condiciones necesarias para inmunidad de los testigos.
- Adopción de informes locales e internacionales y de información publicada en los medios a propósito de estas violaciones.
- Apertura y embargo de todos los centros en los que se practicaron desapariciones forzadas, detenciones y torturas.

Reparación:

La garantía del derecho a una compensación justa y equitativa para las víctimas de graves violaciones de derechos humanos en general, tomando en consideración el concepto de reparación consagrado en criterios internacionales de derechos humanos, incluye:

- Adoptar las medidas necesarias para borrar los efectos del perjuicio, y reconsiderar los procesos de arbitraje injustos.

- Recuperación, reparación, rehabilitación, reintegración, tratamiento continuado, restitución de la propiedad, pago de salarios para los incapacitados y las mujeres y todos los colectivos relacionados o demandas individuales, tomando en consideración que la gran mayoría de las victimas liberadas en 1991 son en la actualidad personas incapacitadas.

- Compensación a las víctimas y sus familias, y a los familiares de las víctimas fallecidas, a las familias de los desaparecidos, tras dar explicaciones sobre los aún vivos, y restituir los cuerpos de los fallecidos.

- Reconocimiento formal de los hechos, reconociendo la responsabilidad del estado, rehabilitación de las víctimas y de la comunidad, y petición formal de perdón. Facilitar los medios de reparación y las compensaciones y la responsabilidad criminal como demanda legítima y normal.

Los resultados del trabajo de la comisión no cumplieron con las expectativas. No consiguió reparar la injusticia y el perjuicio infligidos a las víctimas saharauis, ni reconsideró el injusto proceso de arbitraje :

- La instancia no respetó las audiencias programadas y canceló la única sesión dedicada a las víctimas saharauis, sin dar una explicación relevante.

- La instancia evitó hablar de los centros secretos de detención en el Sahara Occidental tales como la Cárcel Negra, las bases militares, las bases de la gendarmería, las bases de las fuerzas de intervención. Estas bases están situadas en diferentes lugares del Sahara Occidental y el sur de Marruecos. La comisión evitó por ejemplo mencionar la base militar de El BIR, que está en la playa de Foum El Oued, al oeste de El Aaiún. Sólo mencionó 19 casos de los que fueron soltados en 1991 del centro de detención PC-CIM en El Aaiún, sin mencionar al resto del grupo. En su lugar, dió una información distorsionada al decir que el resto del grupo estaba con el grupo liberado del centro secreto de detención de Qalat Megouna, al este de Marruecos.

- La instancia se negó a entablar cualquier diálogo con los representantes de las víctimas, y evitó la publicación de su memo en su página web como lo hizo con los memos de otras víctimas. Lo publicó nueve meses después de recibirla, tras cambiar el contenido del párrafo más importante del documento.

- La instancia no halló una reacción positiva entre las víctimas saharauis, y se produjeron muchos comunicados de condena contra la comisión, criticando la falta de seriedad de su trabajo, y su irrelevancia en el contexto de las continuas violaciones y abusos en aumento contra los derechos humanos, perpetrados en el Sahara Occidental, y en la expresión de su rechazo a participar en lo que llamaron una mera publicidad de marketing exterior con el objetivo de esconder los trágicos sucesos y no de desvelarlos.

- Los instancia saharauis que firmaron el memo emitieron denuncias y peticiones de protesta contra la irresponsable actitud de los miembros de la Comisión de Equidad y Reconciliación durante sus breves visitas a los territorios, y en las declaraciones a los medios, que daban a entender un deseo de esconder la verdad en lugar de desvelarla, lo que quedó palpable al final, en las conclusiones del trabajo de la comisión. Las víctimas también organizaron manifestaciones pacíficas, sentadas y protestas que fueron encaradas por la policía con un uso excesivo de la fuerza.

Las víctimas secretas de desaparición forzada :

Con respecto a los secuestrados que permanecen ausentes y sin información sobre su paradero, la Comisión de Equidad y Reconciliación relacionó los casos de cientos de ellos con la confrontación armada y la guerra en el Sahara Occidental, aunque las listas presentadas a la instancia por las familias trataban de víctimas civiles desarmadas cuyo destino está todavía por  explicar. Desde su secuestro por cuerpos de seguridad identificados bajo el mando de oficiales que siguen trabajando en la zona, algunos de los secuestradores han sido promovidos a rangos superiores. Por otra parte, hay muchos testigos que declararon, tras haber sido liberados, que estaban junto a esas víctimas desaparecidas en los mismos centros de detención.

La información incluida en las listas de víctimas saharauis de desaparición forzada está llena de anomalías que prueban la falta de una información seria. Aparentemente, la instancia solamente utilizó información recibida de las familias de las víctimas, y trató de utilizarla de forma temperamental.

La mayoría de familias de cientos de víctimas no disfrutan ninguna reparación material ni moral, ni han sido sus condiciones de vida mejoradas, porque rechazaron la decisión de la Comisión y porque se negaron a someterse a los métodos chantajistas utilizados por sus miembros al tratar las demandas legítimas de las familias.

La instancia no contestó a ninguna de las preguntas formuladas por las familias de estas víctimas desaparecidas sobre las cuales se supone que la instancia debía dar información.

- Por ejemplo, la instancia relató que algunas de las víctimas de desaparición fueron ejecutadas por sentencia de un tribunal en su contra. Las familias pidieron copias de esas decisiones judiciales e identificación de los lugares en los que fueron enterradas. Pero la instancia fue incapaz de satisfacer dichas peticiones y no proporcionaron a las familias ninguna prueba que confirmase sus afirmaciones.



En cuanto a la reparación e integración social:

A pesar de las reservas y de las críticas contra la misión y el mandato de la Comisión, 9 Comités Saharauis representando a las víctimas de desaparición forzosa y de detención arbitraria y las familias de desaparecidos y mártires que murieron en centros secretos de detención y centros de tortura presentaron un memorándum ante el presidente de la Comisión de Equidad y Reconciliación, expresando las demandas mínimas que aun mantenían como representantes de las víctimas de violaciones calificadas según el derecho internacional humanitario como crímenes de guerra y crímenes contra la humanidad.

Integración social:

La instancia Comisión de Equidad y Reconciliación emitió muchas recomendaciones relativas a la integración social, como:

- Suministro de ingresos materiales y formas permanentes de pensiones para asegurar un nivel de vida decente a aquellas víctimas incapaces de trabajar por la edad o la discapacidad.
- Suministro de una casa adecuada para las víctimas y sus familias.
- Integración de las víctimas capaces de trabajar, como funcionarios.
- Integración de los hijos de las víctimas como funcionarios.
- Resolución de la situación administrativa y financiera de las víctimas y de sus familias.
- Suministro de atención médica a las víctimas y creación de centros para tratamiento mental y psiquiátrico.

Sin embargo, la falta de participación de las víctimas en las decisiones y recomendaciones adoptadas por la Instancia de Equidad y Reconciliación, y la renuencia a abrir un diálogo sobre el memo que se le había sometido, empujaron a las personas a cargo del seguimiento de las recomendaciones a adoptar tácticas dilatorias y a imponer hechos consumados a las víctimas y la explotación de sus necesidades y malas condiciones para forzar soluciones injustas contra ellas.

Y, a pesar de los miles de archivos presentados a la Instancia, las víctimas no fueron integradas suficientemente o de una manera satisfactoria, excluyendo a muchas de ellas sin explicación o con justificaciones endebles.

- Autorizando unos ingresos muy bajos para algunas víctimas, y concediendo a otras casas inadecuadas.

- No hubo seguimiento de los cuidados médicos, a la vez que no se crearon centros para tratamientos mentales o psicológicos. La asistencia médica en muchos casos no alcanzaba el 35% del coste.

Muchas víctimas y sus familias siguen pendientes de resolución sobre su situación administrativa y material como antiguos empleados, mientras que el despido del trabajo y la privación de ingresos se utiliza todavía como castigo contra cualquier actividad relacionada con la política o los derechos humanos.

Conclusión:

El Estado Marroquí hizo una gran propaganda sobre el trabajo y las decisiones de la Comisión, sin ninguna consideración por el sufrimiento de las víctimas, y difundió falacias que van incluso en contra de lo que la Instancia realmente presentó, aunque parece que fuera un cuerpo creado en primer lugar para servir a la agenda del sistema. Pero lo que es cierto es que el deterioro de la situación de los derechos humanos en la región sólo refleja el fracaso de la Instancia en mejorarla o incluso en desvelar hechos y dar un análisis de las causas de su deterioro de manera objetiva y con total independencia desde el anuncio oficial de esta estrategia en un momento en que el Sahara Occidental continuaba viviendo una política sistemática de restricción de libertades marcada por arrestos masivos, secuestros, injustos juicios políticos, abusos, opresión, intimidación, tortura, restricciones al derecho de asociación, manifestación y libertad de expresión, movimiento, etc.

Y en lugar de adoptar una política para poner un final a estas violaciones, de hecho aumentó al meter en la cárcel a muchos de los firmantes del memorándum, y exponer a otros a violaciones; y sigue habiendo muchos prisioneros políticos saharauis y defensores de los derechos humanos en las cárceles marroquíes.

El Estado Marroquí adoptó también una política de engaño y de distorsión y de chantaje al rechazar el acceso al territorio a muchos observadores internacionales, periodistas y políticos, y por la explotación y el expolio de sus recursos naturales a pesar de la opinión de las NU al respecto, al tiempo que privaba a los saharauis de sus frutos.

Tampoco dudó en privar a los trabajadores saharauis de los derechos que tenían antes de la presencia marroquí en el territorio, sin hablar de los planes serios de cambiar la realidad demográfica distribuyendo cientos de miles de tierras a colonos marroquíes. También se esforzó en cambiar la identidad del territorio al incorporar el uso de edificios en lugar de la tienda como símbolo de la identidad saharaui, y la prohibición del uso de sus nombres verdaderos a los saharauis.

El Estado Marroquí adoptó también una política de empobrecimiento contra los saharauis, y eso es lo que rechazaron masivamente cuando organizaron el campamento de Gdeim Izik, fuera de la ciudad de El Aaiún, campamento violentamente desmantelado por la policía marroquí, las fuerzas militares y las fuerzas auxiliares, que causaron muchas muertes, heridos y prisioneros.

Por lo tanto, ¿cómo podemos hablar de éxito en resolver el tema, y cómo se puede hablar de equidad y reconciliación de cualquier tipo sin resolver el conflicto del Sahara Occidental y sin poner término al sufrimiento de su gente que sigue partida en dos por el muro militar marroquí y las minas antipersonas ?

Asociación Saharaui de Víctimas de Violaciones Graves de Derechos Humanos (ASVDH)


Anexos:

-Listado de nombres de víctimas que fallecieron en cárceles secretas y centros de tortura.
-Listado de nombres de víctimas que fallecieron tras haber sido liberados, por negligencia y los efectos posteriores a sus padecimientos en campos secretos de tención.
Lista de desaparecidos posteriores que siguen en situación médica crítica, algunos de los cuales sufren de severos problemas mentales.